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Hoy, que estamos en medio de una crisis por los montos de pensión que entrega el sistema previsional, es necesario analizar en forma seria y sin la búsqueda de intereses mezquinos, qué ha llevado a que no se cumpla la promesa de alcanzar una adecuada tasa de reemplazo, esto es, lograr una pensión cercana al 70% del promedio de rentas de los últimos 10 años.

Cuando se dio inicio al sistema en 1981, para calcular las pensiones se consideró que cada ciudadano tendría, de forma permanente, más del 5% de rentabilidad de sus ahorros en términos reales. Este cálculo se vio superado entre septiembre de 2002 y mayo de 2014, otorgando un 5,25% de rentabilidad en el fondo C, logrando ubicar a Chile como el tercer país con mejor retorno dentro de la OCDE.

No obstante, esta mayor rentabilidad no ha impedido que bajen las pensiones. ¿La razón? El aumento de las expectativas de vida tanto para hombres como para mujeres. Las últimas cifras proyectan que ellos vivan hasta los 85 años, mientras ellas hasta los 90, y todo esto en un escenario en el que el nivel de cotizaciones llega a un 56% en hombres y sólo al 48% en mujeres.

Estas desviaciones del proyecto original, que no fueron corregidas oportunamente, han llevado que este tema se tome la pauta noticiosa a nivel nacional, y que no se consiga una posición única por parte de todos los intervinientes del debate para alcanzar el fin último: mejorar las pensiones actuales.

Una vez conocidas las principales razones que están dificultando alcanzar la promesa inicial, es urgente plantear y conocer alternativas que mejoren de verdad este importante tema que marcará nuestro futuro en la etapa de adulto mayor.

A través de este medio iremos revisando y analizando el debate nacional sobre esta materia, planteando propuestas orientadas a resolver el problema y, de una vez, mejorar nuestras pensiones.

Autor: Horacio Garcia Espejo, Consultor previsional , inscrito en SVS registro n° 9158

Director Tiempo Senior

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